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domingo, 8 de febrero de 2015
Cómo medir versos
Para l@s que aún no lo tenéis claro, aquí os dejo con un vídeo en el que se explica cómo medir versos:
viernes, 6 de febrero de 2015
Comentario
¡Hola a tod@s! Aquí os dejo con el texto que tenéis que comentar para el lunes. Además de lo visto en el tema 6 y trabajado hasta ahora (tema, argumento, narrador, personajes, espacio y tiempo), debéis comentar también lo referente al diálogo (p. 160 del libro de texto).
“Lo que sucedió a un ciego que llevaba a otro”
(cuento de Don Juan Manuel, de su libro El Conde Lucanor, siglo XIV)
(cuento de Don Juan Manuel, de su libro El Conde Lucanor, siglo XIV)
En esta ocasión hablaba el Conde Lucanor con Patronio, su consejero, de esta manera:
-Patronio, un familiar mío, en quien confío totalmente y de cuyo amor estoy seguro, me aconseja ir a un lugar que me infunde cierto temor. Mi pariente me insiste y dice que no debo tener miedo alguno, pues antes perdería él la vida que consentir mi daño. Por eso, os ruego que me aconsejéis qué debo hacer.
-Señor Conde Lucanor -dijo Patronio-, para aconsejaros debidamente me gustaría mucho que supierais lo que le ocurrió a un ciego con otro.
Y el conde le preguntó qué había ocurrido.
-Señor conde -continuó Patronio-, un hombre vivía en una ciudad, perdió la vista y quedó ciego. Y estando así, pobre y ciego, lo visitó otro ciego que vivía en la misma ciudad, y le propuso ir ambos a otra villa cercana, donde pedirían limosna y tendrían con qué alimentarse y sustentarse.
»El primer ciego le dijo que el camino hasta aquella ciudad tenía pozos, barrancos profundos y difíciles puertos de montaña; y por ello temía hacer aquel camino.
»El otro ciego le dijo que desechase aquel temor, porque él lo acompañaría y así caminaría seguro. Tanto le insistió y tantas ventajas le contó del cambio, que el primer ciego lo creyó y partieron los dos.
»Cuando llegaron a los lugares más abruptos y peligrosos, cayó en un barranco el ciego que, como conocedor del camino, llevaba al otro, y también cayó el ciego que sospechó los peligros del viaje.
»Vos, señor conde, si justificadamente sentís recelo y la aventura es peligrosa, no corráis ningún riesgo a pesar de lo que vuestro buen pariente os propone, aunque os diga que morirá él antes que vos; porque os será de muy poca utilidad su muerte si vos también corréis el mismo peligro y podéis morir.
El conde pensó que era este un buen consejo, obró según él y sacó de ello provecho.
Y viendo don Juan que el cuento era bueno, lo mandó poner en este libro e hizo unos versos que dicen así:
-Patronio, un familiar mío, en quien confío totalmente y de cuyo amor estoy seguro, me aconseja ir a un lugar que me infunde cierto temor. Mi pariente me insiste y dice que no debo tener miedo alguno, pues antes perdería él la vida que consentir mi daño. Por eso, os ruego que me aconsejéis qué debo hacer.
-Señor Conde Lucanor -dijo Patronio-, para aconsejaros debidamente me gustaría mucho que supierais lo que le ocurrió a un ciego con otro.
Y el conde le preguntó qué había ocurrido.
-Señor conde -continuó Patronio-, un hombre vivía en una ciudad, perdió la vista y quedó ciego. Y estando así, pobre y ciego, lo visitó otro ciego que vivía en la misma ciudad, y le propuso ir ambos a otra villa cercana, donde pedirían limosna y tendrían con qué alimentarse y sustentarse.
»El primer ciego le dijo que el camino hasta aquella ciudad tenía pozos, barrancos profundos y difíciles puertos de montaña; y por ello temía hacer aquel camino.
»El otro ciego le dijo que desechase aquel temor, porque él lo acompañaría y así caminaría seguro. Tanto le insistió y tantas ventajas le contó del cambio, que el primer ciego lo creyó y partieron los dos.
»Cuando llegaron a los lugares más abruptos y peligrosos, cayó en un barranco el ciego que, como conocedor del camino, llevaba al otro, y también cayó el ciego que sospechó los peligros del viaje.
»Vos, señor conde, si justificadamente sentís recelo y la aventura es peligrosa, no corráis ningún riesgo a pesar de lo que vuestro buen pariente os propone, aunque os diga que morirá él antes que vos; porque os será de muy poca utilidad su muerte si vos también corréis el mismo peligro y podéis morir.
El conde pensó que era este un buen consejo, obró según él y sacó de ello provecho.
Y viendo don Juan que el cuento era bueno, lo mandó poner en este libro e hizo unos versos que dicen así:
Nunca te metas donde corras peligro
aunque te asista un verdadero amigo
viernes, 30 de enero de 2015
Figuras retóricas
Seguimos practicando. Identifica qué figura retórica aparece en los siguientes versos:
La actividad la corregiremos el próximo día en clase.
La actividad la corregiremos el próximo día en clase.
El ruido con que rueda la ronca
tempestad.
No
hay océano más grande que su llanto.
Voltearon el colchón y el sudor salía
del otro lado.
Ardo en la nieve y yélome abrasado.
Temprano levantó la muerte el
vuelo
temprano madrugó la madrugada
temprano estás rodando por el
suelo.
Tu caballera parecía un manojo de espigas
de trigo.
El estómago del adolescente era un pozo
sin fondo.
Más allá de la vida
quiero decírtelo
con la muerte;
Más allá del amor,
quiero decírtelo con el olvido.
¿Hiciste ya los deberes de
matemáticas?...Estoy haciéndolos en la cancha de tenis.
Todo el día escucho sonido de aguas que se
lamentan.
Somos muertos en vida.
Por una mirada, un mundo;
por una sonrisa,
un cielo; por un beso…yo no sé
qué te diera por un beso.
El tren tose
asmáticamente por la ladera.
Pena con pena y pena desayuno
pena es mi
paz y pena mi batalla.
martes, 27 de enero de 2015
Figuras literarias+actividad
Aquí os dejo apuntes sobre las figuras literarias que hemos visto hoy en clase.
Metáfora: se identifican dos
elementos que tienen características parecidas. Es una comparación sin el
“como”. Ejemplo: “Tu cabeza es una
calabaza”; “Tus cabellos
son de oro“
Símil o comparación: se comparan dos
elementos que tienen características parecidas. Ejemplo: “El sol brillaba entre las palmeras/como un pan de fuego”.
Ironía: se dice lo contrario de
lo que se piensa. Ejemplo: “no es que sea
precisamente un tonto” (le estamos diciendo que es muy listo).
Antítesis: ideas contrarias. Ejemplo: “Es
tan corto el amor, y es tan largo el olvido”.
Paradoja: afirmación veraz, pero
contraria al sentid común. Ejemplo: “Vivo sin vivir en mí”.
Paralelismo: repetición
del orden sintáctico de los elementos en dos o más versos. Ejemplo: “Yo y mi sombra, ángulo recto/Yo y mi
sombra, libro abierto” (sustantivo+adjetivo).
Hipérbole: exageración,
afirmación desproporcionada. Ejemplo: “Tanto dolor se agrupa en mi costado que,
por doler me duele hasta
el aliento”.
A continuación os dejo con dos vídeos musicales en los que aparecen algunas figuras literarias. Tenéis que identificar qué figuras aparecen y explicarlas.
Por supuesto que estas actividades cuentan para la nota final de la evaluación, así que valor y al toro.
Fito y los fitipaldis: Siempre estoy soñando
Melendi: Un violinista en tu tejado
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